2. Propósito del Libro.
Es dar a conocer en profundidad el comportamiento
del pueblo de Israel y Judá, con respecto a su adoración a los ídolos y su
conducta corrupta e impía frente al justo. Que, a pesar de su mal
comportamiento, aparentaba ser justo. Por eso el profeta ve pura violencia y
maldad en sus visiones, para Dios indicarle la realidad del asunto de su
pueblo. Y por más que el ora no se quitará la visión, así como el pueblo y los
príncipes persisten en mantenerse en su mal. Por esta causa Dios les hace
juicio enviando a destruirlo por Babilonia, que al final también será
destruida, por tratar a su pueblo mal. Por último, el profeta recuerda en
respuesta a su oración, y hace otra oración a Dios, recordando cómo Dios los ha
ayudado y ha cumplido fielmente su promesa, así como ha sido, él los salvará y
ellos no perecerán por completo. Sino que siempre serán librados por Dios, y
quedará un remanente que contará sus maravillas al mundo y servirá de
testimonio.
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