a. 3:3 Dios vendrá
de Temán, Jer 49:7
Y el
Santo desde el monte de Parán. Selah
Su gloria
cubrió los cielos,
Y la
tierra se llenó de su alabanza.
b. 3:4 Y
el resplandor fue como la luz;
Rayos
brillantes salían de su mano,
Y allí
estaba escondido su poder.
“El profeta nombra a Temán, se refiere a la
tierra de los descendientes de Esaú. Gén 36:11, 15,42; 1 Cr 1:36. También Temán
se refiere a un sitio, según Jeremías y Ezequiel, donde Dios le hace juicio a
Edom. Jer 49:7; Ez 25:13. Habacuc en su alocución de su canto, dice que
Dios viene de Temán. Por otro lado, dice que el Santo viene desde el monte
Parán. Paran, se refiere al sitio donde llegan los israelitas después de
abandonar el Sinaí. Núm 10:12. Ubicado entre Cades y el Neguev. Núm 13:26;
33:36. El profeta Habacuc hace alusión, recordando a la oración de bendición de
Moisés a los hijos de Israel. Y compone la canción muy conocida en el mundo
cristiano.
En comparación con Deu 33:2. Moisés Dijo: Del monte Sinaí viniste, Señor; desde Seir dejaste ver tu esplendor. Desde el monte de Parán resplandeciste cuando viniste entre millares de santos, con la ley de fuego en tu mano derecha. Esta fue la primera vez que vieron a Dios en el Sinaí. Moisés se los recuerda en la bendición que le da a Israel. La ley de fuego, representa el juicio por su incumplimiento.
Habacuc sigue diciendo que Dios viene con juicio.
a. 3:5 Delante de su rostro se miraba la
mortandad,
Y debajo de sus pies salían carbones encendidos.
c. 3:6 Se levantó, y midió la tierra;
Miró, e hizo temblar a las gentes;
Los montes antiguos fueron desmenuzados,
Los collados antiguos se humillaron, se
hundieron.



No hay comentarios:
Publicar un comentario